Café La Gloria presenta la exposición Nuevas Pinturas Nuevas | Ernesto Zeivy Inauguración: 4 de Diciembre, 2011; 20:00 horas Clausura: 29 de Febrero, 2012 |
Ernesto Zeivy / Obra reciente Ernesto Zeivy emprende sin tapujos la construcción de escenarios formalistas, de falsa decoración o de género simple (retrato, escenas familiares, paisaje, objetos o modelos) con una mirada que yo llamaría frontal, insistente, brutal, hasta torpe, en la que observa con la misma geometría irregular a una vaca que a una silla que a un pezón; por ejemplo, recuerdo una etapa en que todas sus figuras pintadas tenían cabezas grandes, al grado de que en un paisaje llegó a pintar cabezona a la Ixtaccíhuatl; igual hubiera hecho con un árbol o con un florero. Esto se debe a que, armado o dotado de lo que la Dra. Teresa del Conde llamó con conocimiento de causa "una mano muy fuerte y de relativa tiesura", a Zeivy la así llamada oposición entre abstracción y figuración (que siempre imagino como una de esas sociedades al vapor que suelen conformar Melón y Melames) le sirve lo mismo para un barrido que para un fregado, y el resultado es alarmantemente pictórico. Es más, arriesgaría a decir que del pequeño círculo de pintores que lo rodea —del que formo parte— es el más pictoricista; es decir, que desde el punto de vista formal su obra es la más exitosamente anclada dentro de su propio proceder, sin —probablemente— ningún otro propósito comunicativo o conceptual que éste. Voluntariamente desligados de la trama de la historia del arte y con un factura utilitaria, los cuadros de Zeivy no son un decir, son poderosos factos, encerrados en un universo que existe de, por, y para la pintura. Y, como leones en jaula, es en ese encierro donde empiezan a cobrar un significado sorprendente. Hay que verlos. Daniel Lezama |